¿Cómo sobrevivir a unas vacaciones en pareja?


Seguro que alguna vez habrás visto estadísticas sobre el aumento de divorcios durante las vacaciones. Y no es de extrañar; estamos tan acostumbrad@s al ritmo frenético del día a día que apenas tenemos tiempo ni para discutir con nuestra pareja.

Aparentemente todo va bien; hasta que llega el verano, con su tiempo libre casi ilimitado, sus expectativas sobrevaloradas y su calor… y es normal que, antes o después, llegue el mal humor. ¿O no?

Todo empieza con armonía e ilusión: Cari, ¿has cogido la crema? ¿Y si mañana nos vamos a comer a la playa? Duérmete un ratito más la siesta, que yo recojo la cocina… Pero, ¡ay! al cabo de unos días, esas frases bucólicas se transforman en un ¡Ya estoy cansada de recordarte que cojas la crema! En un ¡Otro día más comiendo arena en la playa no, por Dios!! O en un ¡eso, tu durmiendo la siesta mientras yo no paro ni un minuto para descansar!!

¡Cómo cambia la situación conforme las vacaciones van avanzando! Y si hay niños de por medio, todo se complica más si cabe. Buscas tiempo para ti y no lo encuentras. Pañales por aquí, biberones por allá, juguetes por todos los lados… ¿esto son vacaciones o el escenario de una serie post-apocalíptica?

Pues sí, contra todo pronóstico se puede disfrutar del descanso estival si eres realista con tus expectativas, y te lo planteas tus vacaciones en pareja con organización y anticipando soluciones a los problemas que se puedan plantear.

Te ayudamos a conseguirlo ofreciéndote unos consejos para disfrutar de un verano en pareja inolvidable.

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  1. Elegid un destino consensuado

En muchas ocasiones, hay puntos discordantes sobre la manera de concebir las vacaciones de verano. A ti te gusta la playa, pero tu pareja quiere montaña; y por otro lado, están los niños… Hay que llegar a un acuerdo que satisfaga a todos. De este modo, evitaréis las rencillas que desembocan siempre en típicas frases como nunca vamos a donde yo digo, te lo dije, o nunca me escuchas.

Un destino consensuado, o alternar cada año quién decide el destino, puede ayudaros a evitar este problema. Por ejemplo; si tú quieres playa y él un viaje cultural, podéis ir a Grecia o Andalucía; ambos destinos son la perfecta simbiosis de las dos preferencias y ninguno de los dos tendrá que renunciar a sus gustos.

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  1. División de las tareas

Disfrutar de las vacaciones en pareja y descansar debería ser la prioridad de ambos. Pero siempre van a existir tareas imprescindibles e ineludibles que alguien tiene que realizar, por mucho que no sean de vuestro agrado.

Cuando un miembro de la pareja es el que realiza absolutamente todas las tareas, se genera un ambiente de mal rollo que sin ninguna duda provocará discusiones. No debemos olvidar que todos queremos descansar en verano y es esencial que haya un reparto del trabajo previamente consensuado. No lo olvidemos; hablamos de vacaciones en pareja; o sea, que los dos se merecen disfrutarlas.

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  1. Comprometerse a cumplir con lo pactado

La planificación no tiene sentido si luego uno de los dos se desdice de lo pactado. Sin duda, sería letal para tus vacaciones no cumplir con los compromisos previos. Si dentro de tus quehaceres consensuados se encuentra recoger la cocina todos los días, has de hacerlo sí o sí; solo de este modo evitarás provocar susceptibilidades con tu pareja.

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  1. Deja un cierto margen para la improvisación

Sí, la planificación es de gran ayuda para disfrutar de unas vacaciones con armonía… ¡pero no hay que pasarse! El romanticismo implica cierto grado de improvisación; no te obsesiones con tenerlo todo escrito y cumplir a rajatabla con todos y cada uno de los planes, independientemente de cuál sea la situación del momento. Si teníais programado ir a hacer senderismo, pero estáis cansados del día anterior, no es obligatorio hacerlo; podéis cambiar los planes siempre que los dos estéis de acuerdo en ello.

Además, realizar acciones improvisadas te aportará un extra de diversión, aventura y romanticismo que harán que tus vacaciones sean especiales.

Piensa en un plan que no esté organizado previamente y que pueda gustaros a los dos, seguro que la sorpresa le encantará a tu chic@. Organiza una cena romántica en la playa, cómprale un regalo especial antes de que él despierte, o reserva una mañana a bordo de un yate. Déjate llevar y disfruta del momento.

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  1. Reserva momentos para ti

Es genial disfrutar de las vacaciones en pareja. Durante el invierno, cada uno tiene sus compromisos laborales y no podéis estar juntos todo el tiempo que os gustaría. Sin embargo, que veraneéis juntos no significa que tengáis las mismas aficiones y la obligación de hacer todo al unísono siempre.  Dentro del tiempo de descanso y relax, también es bueno reservarse un tiempo de soledad para ti mism@.

Disfruta de ese libro que estás deseando leer, hazte un tratamiento de hidroterapia en un spa, visita un mercadillo de antigüedades, practica submarinismo, surf… Poneros de acuerdo y buscad esos momentos personales para realizar las actividades que os gustan, aunque sea por separado.

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  1. Limita el uso del móvil

Esto no quiere decir que no navegues por internet, leas nuestros posts o compartas tu diversión en tus redes sociales. Sin embargo, no hay que abusar; no hay nada menos romántico que estar en una cena con tu pareja y no mirarle ni una vez a la cara porque estás navegando o jugando con el móvil.

La comunicación es imprescindible para disfrutar de una relación saludable y las vacaciones son el momento ideal para compartir vuestros pensamientos, ideas o emociones. Olvídate en ciertos momentos de la tecnología y disfruta de una buena conversación con tu chic@; dedicaos mutuamente toda vuestra atención.

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  1. ¿Y los niños?

Las vacaciones son el momento de disfrutar en familia y, si tienes niños, también querrás aprovechar el tiempo libre para estar con ellos. Aunque a priori pensemos en los viajes en familia como la antítesis al romanticismo, todo es cuestión de organizarse.

Para que las vacaciones no sean un infierno, has de buscar destinos que ofrezcan actividades divertidas para los más pequeños. Si los niños están entretenidos, evitarás riñas y rabietas y así desconectarás de la rutina diaria.

No sientas remordimientos por dejar a los niños en alguna ocasión al cuidado del servicio de niñeras de hoteles, o en algún curso que algunos resorts ofrecen para los más pequeños. Las vacaciones son también el momento de la pareja y de pensar en ti; organízate para descansar y reencontrarte con ella. Todo es compatible.

vacaciones en pareja

El tiempo es oro para tu relación y es importante aprovecharlo al máximo, olvidándonos de problemas que se pueden solucionar fácilmente. No nos compliquemos las vacaciones en pareja con una excesiva obsesión por tenerlo todo controlado. El orden es importante, pero el exceso te quitará tiempo para realizar otras actividades más placenteras; relájate.

Anticípate y gana tiempo preparándote antes de tus vacaciones. Ves a la peluquería, prepara tu piel para los baños de sol, o acércate a tu centro Pelostop más cercano  y disfruta de tu depilado definitivo; así podrás dedicarle este verano más tiempo a tu pareja. ¡Te esperamos!