El áloe vera, oro para tu piel

“Amargo verdadero”. El áloe vera encierra en su nombre la esencia de su origen y su valor; de la unión del árabe “alloeh” (amargo), que hace referencia a su sabor, y el latín “verum” (verdadero), para distinguirlo de las muchas variantes que el áloe tiene, esta planta proveniente del este y sur de África se lleva utilizando para el cuidado de la piel desde el nacimiento de las grandes civilizaciones mediterráneas.

Su cultivo, extendido hoy por todo el mundo y especialmente fértil en zonas desérticas y calurosas, ya era usado en la farmacología sumeria del siglo XXI AC y existen dibujos del áloe o sábila en las paredes de templos egipcios desde hace al menos, 6.000 años.

Del áloe vera se extraen dos compuestos diferentes: el acíbar o látex y el gel. Es importante tener en cuenta que estos principios necesitan ser purificados antes de su uso, ya que en estado puro pueden resultar dañinos para la piel, causando irritación o reacciones alérgicas.

El áloe vera es una planta fácil de cultivar, siempre y cuando se mantenga en temperaturas superiores a los 10ºC y en entornos secos, ya que no soporta el exceso de humedad. Lleva a alcanzar los 60 cm. de altura y tiene unas flores amarillas que lo hacen apreciado en jardinería como planta decorativa, donde además ayuda a prevenir infestaciones de plagas, como ácaroscochinillas.

Pero lo que realmente hace del áloe vera un producto con una gran demanda a nivel mundial son las múltiples aplicaciones que ofrece en el campo de la cosmética y la farmacia. Porque es una planta rica en vitaminas, minerales, aminoácidos y enzimas, por lo que sus ventajas son aplicables en muchos usos, tanto internos como externos.

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La depilación láser y el sol

El verano se acerca ya y seguro que ya fantaseas con la idea de las próximas vacaciones… Sin darte cuenta, te sorprendes mirando al calendario y contando los días que te quedan para disfrutar de tu merecido descanso. Sí, el ambiente se llena de anuncios de helados, cremas solares y de posts de pies en la playa; huele a verano… y lo sabes.

Ya has planeado ese viaje que tanto te apetece hacer, tienes ganas de sol, relax y, sobre todo, de liberarte de la vida ajetreada que llevas durante unos días. Empiezas a ver la ropa de verano en los escaparates e inevitablemente caes en la tentación de comprarte alguna prenda veraniega que otra.

 

¡Qué genial es hacer planes para verano, tener tiempo de relax y realizar todas esas actividades que no puedes hacer durante el resto del año!

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Lo que seguramente no olvidas es preparar tu cuerpo para estar estupenda en tu descanso estival. Ya te has puesto manos a la obra con tu Operación Bikini y tienes cita para tu sesión de depilación láser; pero el sol ya empieza a calentar con más fuerza y te gustaría saber cómo puede afectar a tu piel antes y después de tu tratamiento de depilación láser.

No te preocupes, porque aquí te contamos todo lo que necesitas saber sobre cómo tener tu piel depilada y sana cuando el sol más aprieta para poder disfrutar del verano a tope y con total garantía:

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 1. Evita tomar el sol (rayos UVA o autobronceadores) antes y después de tus sesiones de depilación láser

A todas nos encanta aprovechar los primeros rayos del sol para que nuestra piel vuelva a lucir bronceada. Pero si tienes previsto depilarte, recuerda que debes evitar tomar el sol o darte rayos UVA entre dos y diez días antes de tu sesión láser, dependiendo de la tecnología láser que te vayas a aplicar.

Si hemos sometido la piel a una exposición solar importante, ésta estará irritada y más vulnerable. Si volvemos a aplicar en la piel otra dosis de calor por el láser, estamos acumulando todas las energías recibidas en la zona y provocaréis una lesión. La exposición al sol tiene efectos que pueden perdurar hasta 2 o 3 días (aunque nosotros no lo notemos).

Porque la piel clara tal vez no encaje bien con ese top tan mono que te has comprado o con las bermudas que estrenas este año, pero hará que el tratamiento láser sea más efectivo. Si acudes a depilarte con la piel muy bronceada, habrá menor contraste entre el color del vello y tu piel, lo que puede provocar lesiones en la piel.

Recuerda que el láser es atraído por la coloración del vello; cuanto mayor contraste haya entre el color de tu vello y el de tu piel, más segura y eficaz será la sesión. Así que evita tomar el sol o utilizar cremas autobronceadoras un tiempo antes de cada sesión.

Aunque las ganas de sol sean acuciantes, tampoco debes tomar el sol entre dos y diez días después de tu sesión de depilación láser.  Piensa que, aunque no se vea a simple vista, la zona depilada está inflamada y la raíz del folículo piloso necesita repararse antes de darse un baño de sol. ¡Dale tiempo a tu piel para recuperarse, ella lo agradecerá!

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..2. Aplícate cremas solares pantalla total durante un mes después del tratamiento

 Es muy importante que mimes tu piel en esos días, ya que ha recibido una fuente importante de calor. La mejor manera de evitar que los rayos UVA del sol penetren en tu piel y puedan causar una lesión, es protegiéndola al máximo con cremas solares de pantalla total o, al menos, factor 30. Si estás en la playa o en la piscina, no olvides volverte a aplicar la crema después de cada baño; ya sabes “más vale prevenir, que curar”…

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3. Hidrata tu piel antes y después de cada sesión

Siempre es aconsejable que te hidrates bien la zona de piel que te vas a depilar antes de cada sesión. Pero más importante es, si cabe, hidratarla y repararla de nuevo después con cremas especiales como el gel específico Repare H2O de Pelostop. Aplícate el gel antes y después de una exposición al sol junto con tu crema de protección habitual; de esta manera, además de hidratar tu piel, ésta se regenerará y lucirá un aspecto saludable.

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4. Limita el tiempo de exposición al sol

 Sí, ya sabemos que ahora que no hace ni frío ni calor, es la época perfecta para disfrutar de los primeros rayos de sol en una terracita. Pero piensa que aún no estamos ni siquiera en verano y queda mucho tiempo por delante para disfrutar de un placentero momento al sol.

Evita exponer las zonas tratadas siempre que puedas durante los días posteriores a tu tratamiento. Si te has aplicado la sesión en una zona que suele ir tapada, como las axilas, el pecho, glúteos, pubis, periné…  ¡aprovecha y disfruta del sol sin problemas!

 

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Pero… ¿Qué sería un verano sin poder disfrutar del lorenzo? No te preocupes, el verano aún no ha llegado y estás a tiempo de depilarte y dejar pasar el tiempo que te aconsejamos antes de exponerte al sol.  Así que no olvides pedir tu cita en tu Centro Pelostop, y disfruta al máximo de todos los planes que te habías propuesto hacer luciendo tan radiante como el sol que nos espera. ¡Sin duda, te lo mereces!

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Luce una piel perfecta este invierno

Nos encontramos en pleno invierno y, como es lógico, los días de frío y mal tiempo son más que habituales. En estas fechas pensamos que la operación bikini aún está muy lejos. Es fácil caer en la tentación de olvidarnos de cuidar adecuadamente la piel, ya que la exponemos menos que en verano. Pero, ¿por qué has de renunciar a lucir una piel perfecta y sana en invierno también?

Sentirte guapa, con una piel perfecta, suave y depilada, te ayudará a obtener más seguridad en ti misma y a disfrutar del invierno a tope, con todas las ventajas que nos ofrece.

Pero, ¿sabes cuáles son los enemigos de nuestra piel en esta época del año? Te ayudamos a detectarlos, a combatirlos y prevenirlos con eficacia.

Calefacciones

Las calefacciones influyen en el estado de nuestra piel. Las temperaturas altas y los cambios bruscos de temperatura, ocasionan agresiones cutáneas provocando que la piel luzca enrojecida e irritada. Solemos conectar la calefacción con el termostato en un rango de 22º a 25º en invierno.

Sin embargo la temperatura aconsejada para conservar una piel perfecta es de 17º a 20º y la humedad debe mantenerse al 50%. No es aconsejable que pases frío, ya que puede ocasionar problemas de otro tipo, pero sí es importante que no subas en exceso tu calefacción y que utilices humidificadores para aumentar la humedad del ambiente.

El clima

El aire frío y seco elimina los aceites naturales de la piel y como consecuencia, ésta se irrita provocando lo que comúnmente se denomina “quemaduras por el viento”. Para evitar estas irritaciones, protégete del frío, pero cuidado con la lana, ya que en contacto con la piel puede ocasionar picores e irritarla.

Hidrátate siempre antes de salir a la calle sin excepción, y no solo la zona facial, no olvidemos que las manos también sufren las inclemencias del tiempo; hidrátalas y protégelas con guantes.

El sol

Aunque estemos en invierno el sol sale todos los días, no lo olvidemos, y puede provocar sequedad, manchas solares, arrugas o melanomas en nuestra piel. Tendemos a olvidarnos de protegerla en invierno, porque pensamos que la radiación solar no es dañina en esta época. Nada más lejos de la realidad, los rayos UVA y UVB atraviesan incluso la capas de nubes, por lo que debemos aplicarnos cremas o maquillajes con protección solar todos los días del año.

Nutrición y falta de líquidos

En invierno tendemos a consumir alimentos más calóricos y a reducir la ingesta de otros que relacionamos con épocas más calurosas,  por ejemplo las ensaladas cuyo ingrediente más habitual, la lechuga, contiene un alto contenido en agua. En esta época sentimos menos sed y tomamos menos líquidos, pero esto no quiere decir que no los necesitemos, el cuerpo está compuesto en un 60% de agua y ésta es parte fundamental para la hidratación de tu piel.

Por ello, introduce en tu dieta alimentos con alto contenido en agua, como la lechuga, el pepino, el tomate, el apio o la espinaca. Sin olvidar la importancia de consumir frutas que además de hidratar contienen muchas vitaminas beneficiosas, pudiendo consumirlas enteras o en zumo, por ejemplo; el kiwi, la manzana, la papaya, las uvas o la naranja.

Y no te olvides de beber los 2 litros diarios de líquido que los expertos en nutrición aconsejan para estar saludables. Además de agua puedes tomar tés, zumos, caldos o café.

Baños muy calientes y abundantes duchas

La temperatura muy alta del agua del baño causa flacidez en la piel y la reseca, por lo que el agua ha de estar tibia o templada. Por otro lado, es más conveniente la ducha que el baño ya que la inmersión proporciona mayor sequedad en la piel.

Si aun así eres fan de un buen baño, evita permanecer mucho tiempo en el agua. No te duches tampoco demasiado, lo ideal para la piel es ducharse cada dos días con un jabón neutro y secándose sin frotar, sin dejar ninguna zona húmeda. A continuación, aplícate tu leche hidratante por todo el cuerpo para hidratar tu piel.

La falta de constancia

Este último enemigo somos nosotras mismas. La vida de invierno, más ajetreada y estresante que la de verano, nos lleva a olvidarnos de los cuidados propios que nuestra piel necesita y a no ser constantes en su hidratación.

Para lucir una piel perfecta y suave este invierno, no te olvides de limpiarla adecuadamente e hidratarla bien todos los días. Sé constante y tu piel te lo agradecerá.

Así que, ya sabes, este invierno no descuides tu piel y cuídala como se merece. Siguiendo estos consejos y tu tratamiento en tu Centro Pelostop, ahora, también en invierno ¡lucirás irresistible!