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En los tiempos que corren, encontrar un momento para frenar y respirar profundo parece completamente imprescindible. Puede que, por esta razón, el yoga se esté popularizando cada vez más y haya dejado de ser una práctica reservada a los aficionados a las creencias orientales. Lo cierto es que muchos estudios han analizado los beneficios que puede tener su práctica regular, tanto para la salud muscular como para la presión sanguínea o la flexibilidad. Pero ¿son todos los tipos de yoga iguales? ¿Qué beneficios han sido probados científicamente? ¿Qué diferencia hay entre ellos? Estas son solamente algunas de las dudas que pueden surgir mientras descubres cuántos tipos de yoga existen, por lo que Grupostop quiere abrirte una ventana a esta práctica para que tu bienestar y salud estén siempre al 100%.

Hatha yoga

La palabra yoga significa ‘fuerza’ y su origen es incierto. De hecho, existen tres escuelas históricas de yoga, y precisamente el hatha yoga es la más antigua de la escuela del hinduismo. Este tipo de yoga es en el que se enmarcan muchos de los que conocemos actualmente, centrados fundamentalmente en el aspecto físico.

Esta práctica se focaliza en los asanas, o posturas, y en la pranayama, o respiración, en contraposición a otros tipos de yoga que tratan otros aspectos, como el yoga budista o el tantra. Por todo lo explicado, esta modalidad es perfecta para aquellos que quieran iniciarse en esta práctica, ya que en estas clases se introducen los fundamentos del yoga, tanto los asanas como el pranayama.

Yoga kundalini

Este tipo de yoga, además de las posturas y la respiración, incorpora técnicas de meditación y mantras. Se basa en la repetición de una secuencia y la respiración continua con el fin de poner en movimiento la energía del primer al último chacra (cada uno de los centros de energía del cuerpo humano que rigen las funciones orgánicas, psíquicas y emotivas). Se basa en varios senderos de yoga (no solamente el hatha), teniendo también componentes físicos y espirituales.

¿A qué personas les puede interesar la kundalini? Esta es una buena práctica para aquellos que tengan altos niveles de estrés y puedan beneficiarse de prácticas meditativas para combatir sus síntomas.

Yoga vinyasa

Esta palabra se podría traducir como ‘alinear en una forma concreta’. Derivado del hatha, este tipo de yoga tiene la meta de sincronizar respiración y movimiento para crear cierta fluidez. Es una adaptación del ashtanga que lleva practicándose desde los años ochenta y que ha derivado en otras variantes como el power yoga. Este estilo es perfecto para los que quieran fortalecer los músculos y aprender nuevas posturas y una secuencia distinta en cada clase.

Yoga iyengar

En esta modalidad se trabajan los ocho estadios del yoga, incluyendo preceptos morales y disciplinas éticas, por lo que también incluye posturas, respiración y meditación. Se caracteriza por una secuencia en la que cada postura se sostiene durante mucho más tiempo que en otros estilos, ayudando a los alumnos a perfeccionarlas de forma individual. Este yoga es mucho más lento que otros e infiere mucho en la flexibilidad, por lo que es ideal para gente en rehabilitación por lesiones y dolores crónicos.

Yoga Bikram

El yogui Bikram Chourdy fue el inventor de esta modalidad, en la que se repite una secuencia de asanas provenientes del hatha dentro de una habitación a 40 °C. Además de los beneficios propios del yoga, también puede ayudar a la vasodilatación y eliminación de toxinas del cuerpo, aunque este último beneficio no ha sido probado científicamente. De esta modalidad deriva el hot yoga, que se diferencia por el hecho de que la secuencia usada varía en cada clase.

Ashtanga yoga

La sincronización de la respiración con los movimientos es la base de esta modalidad. Este es posiblemente uno de los estilos más físicos junto con vinyasa, con el que también está relacionado.  El esfuerzo físico de sus secuencias hace que detoxifique el cuerpo y ayude a la circulación sanguínea y al fortalecimiento del tronco superior.

Yin yoga

Esta es una de las variedades más lentas de yoga y pone especial énfasis en las articulaciones del cuerpo y en los tejidos más profundos de la piel. Su aliciente meditativo hace que también pueda ayudar a combatir la ansiedad y el estrés además de incrementar la relajación. Este tipo de yoga también es ideal para principiantes.

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Yoga restaurativo

Aquellos que quieran deshacerse de la tensión pueden probar el yoga restaurativo, que ayudará a la relajación muscular a través de estiramientos creados por el yogui Bellur Krishnamachar Sundararaja Iyengar. Además, dentro de este tipo de yoga, existen las modalidades pasiva y activa, siendo la primera para posturas estáticas en las que se hace uso de distintos accesorios como bloques, cintas, etc. Es muy beneficioso para personas en proceso de rehabilitación física y también puede resultar útil para mujeres embarazadas.

Anusara yoga

Conocido también como yoga del corazón, fue creado en los años noventa. El anusara se centra en la alineación de la respiración, por lo que en este se practican una serie de cánticos y rituales, además de concentrarse en los movimientos espirales en los asanas. Este no es un tipo de yoga muy común, ya que muchos han dejado de practicarlo por un escándalo que salpicó al creador en 2012. A pesar de esto, si decides probarlo, debes saber que puede aportar fortaleza muscular, flexibilidad y paz interior.

Jivamukti yoga

Esta práctica añade otras filosofías del hinduismo a un tipo de yoga parecido al vinyasa. Por ello, a parte de combinar las posturas y la respiración, las clases también incluirán una práctica más espiritual y ética, que incluyen la práctica del vegetarianismo, la autorrealización y la meditación.

Acroyoga

En esta disciplina popularizada en los últimos años gracias a las redes sociales, la focalización está en el equilibrio y la concentración. Las posturas y acrobacias se deben practicar en pareja, y es una gran manera de fomentar el trabajo en equipo y de mejorar la fortaleza del cuerpo y el equilibrio.

 

Elegir el tipo de yoga

Después de haber repasado los tipos de yoga que existen, es tiempo de saber cómo elegir. Aunque en las descripciones hayamos incluido algunas indicaciones, puede que aún te estés preguntando qué modalidad es la más indicada para ti.

La razón por la que quieras empezar esta práctica tendrá mucho que ver con la modalidad escogida. Los tipos de yoga más lentos y pausados son ideales para principiantes y aquellas personas que busquen un método de relajación, mientras que los más físicos son ideales para los que quieran hacer ejercicio suave y mejorar su salud física.

También debes tener en cuenta que cada instructor tendrá sus propios métodos, por lo que es primordial encontrar un centro y profesor que permitan que te sientas cómodo/a durante la clase.

Estudios han comprobado que los practicantes de yoga que llevan más tiempo llevando a cabo este ejercicio son los que más afirman notar sus beneficios. Por esta razón, es importante no rendirte a la primera. El yoga es un proceso de superación continuo y necesita práctica y tiempo, por lo que no se puede pretender hacerlo todo a la perfección desde el inicio.

Además, si quieres practicar yoga de forma libre y sin que nada te frene, te recomendamos informarte sobre los beneficios de la depilación láser, que te ayudarán a sentirte más cómodo/a durante tus sesiones.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

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